18 de mayo de 2017

Inhala el sabor a muerte y pierde el miedo
Es una puerta
una ventana
Hay día y noche tras el velo
Casa paso camino y huida.
Abraza el eco de un latido
y otro
y otro
Ya se han ido.
Con su ritmo bailaron y cantaron.
Fueron
Otros vienen.
Es la cuenta atrás
Se siente en la orilla de las pestañas
y en las plantas de los descalzos
Vuelve a sentir su calor y su llamado
No hay temor a la vida
ya está aquí, fluye por este desagüe
Es todo y nada.
Un respirar junto al mío
Otros ecos,
otra alma que dice que es mía.

16 de mayo de 2017

Son

Rasgar de cuerdas que es ventana
a su enjaulado corazón.
Son de Huapango y guayabera
triste andar olor a ron.
Cojera.
-¿Acaso no somos afortunados?-
Dice su sonrisa iluminada
bajo la melancolía de un orgulloso y sucio sombrero.
Guayabera eco y tez limpia morena.

Duele este ritmo alegre
hubo lágrimas en esa canción.
¿Gusta cooperar para la música?
No posee nada más que su pasión.
La guitarra vieja,
el recuerdo niño.
Feliz rima de dolor.
¿Gusta cooperar para la música?

Espalda colorida de marchito amor.
Adoquín tras adoquín sortea
otra noche sin calor.
No hay oídos ni monedas.
- ¿No somos acaso, afortunados?

Renqueando en baile,
sutil paseante de un portal cualquiera.

11 de mayo de 2017

Fade to colors

Golpes de nostalgia explosiva y llena de rabia.
Ojos de antaño y extrañeza
Este tiempo que no es
parece siempre amenaza

Si tan solo lo que fue
aun fuera
y los amargos
y los dulces
viejos conocidos
dejaran de causarnos miedo.

Nueva reluciente nostalgia de pasados más cómodamente fascistas.
En la hora fija del comer del señor de la casa
y una sonrisa de curva monocromática. Máscara.
Y fotos de niños bien peinados podados
Costumbres de voces altas y exigencias

Si tan solo los tiempos que fueron...

Agujeros y dibujos donde el sol puede asomarse y no
entrelazados de manos hoscas
con felices dientes y cabellos planchados.
¿Dónde están los últimos botones
y las reglas de largo de las faldas?

Nostalgias bubónicas y espumosas
que ahogan nietos y otros futuros.

Apaga el technicolor
quema ojos demasiado maduros
casi cerrados
acaso cegados.
¿Dónde en esta isla del nuevo andar hemos de empezar?

En otras caídas solares
¿quién sabe cuantas?
Tal vez caeremos en muda tentación de anhelo.

Aquellos sepias impregnados
en esta piel que hoy aun guarda matices.

¡Corre corre!
Se hunde todo en blanco y negro.
Cada parpadeo testigo de lo perdido.

Aun así mira, si puedes,
sin juicio y con luces
y reflectores
promesa siempre
Apuesta y esperanza
ojos limpios, piel honesta
morado y virgen cordón umbilical.

Arranca una curva más la historia
tras kilómetros de posible desastre
y aún
aún
tanto que ver y degustar.

Aquí estamos sin rabia
con el peso del renglón vacío
que continúa cada final
de ansiosa exhalación.

10 de mayo de 2017

Golpes en un tambo
demasiado nocturno romper de la calma
Escucha pasos
casi garras
Hombre pájaro
tiene hambre
¿Qué pedazos han dejado los días al fondo?
¿Qué han dejado ir inadvertidos
los diurnos transeúntes?
Eso alimenta historias
y recuerdos de collage
que no son ya de nadie
solo de sus negras plumas voladoras.

8 de mayo de 2017

Forman mosaicos las sombras
de tus altas venas, ciudad, en
esta pronta hora. Te sonrío como antes,
como siempre.

Llaman tus zurcos a mis pies
descalzos para percibir cada latido.
Es mi espalda la que quiere
otra vez descansar en tus
duros ríos.
En la quietud.
En el instante siempre previo.

Es frío este aliento que me llena
también trago y saboreo,
siento seducción.
Está viva, ciudad, me hablas de nuevo.
Te vuelves mi cómplice
en otro amanecer.

21 de marzo de 2017

Qué fastidio sería ser caleidoscopio quieto y sereno.
Empolvado.
Desperdicio de colores por milímetro, luces y destellos por segundo.
Dolor de cambio, un giro herida.
Nueva magia dentro de un tubo de espejos.
Siempre nuevo. Alegre ácido.
Tantos nudos como vueltas.
Hacia el sol llena mejor este iris.

Esta mano siempre te espera.


23 de noviembre de 2016

Willow

Mírame como mirabas a los sauces tristes
cargados de años y de historias.
Tócame acariciando estas cortezas viejas y agrietadas
que solo tus manos pueden leer.
Recuerda en tu alma pasos andados y soñados.
Este aliento anhelado que no sabes olvidar.
Abraza el tiempo guardado, momento eterno que es y fue.